Las Llaves del Alma

"Podemos decir que sólo otras personas tienen las llaves de mi alma. Las llaves para levantarla o hundirla. Obviamente que algunas personas tienen llaves privilegiadas, pues, claro, nos importa más la opinión de algunas personas que de otras. Pero en general, hay zonas de mi ser que sólo se acceden desde afuera, desde la mirada del otro. "

Tenemos un poder enorme como seres humanos del cual probablemente no somos plenamente conscientes. Tenemos en nosotros la capacidad de hacer sentir muy bien y de hacer sentir muy mal a una persona. Podemos ayudar a otros a descubrirse o a perderse. Es que la naturaleza humana en su complejidad ha permitido que sólo otros seres humanos tengan la capacidad de hacernos sentir las emociones más básicas.

Sólo otra persona puede perdonar..., no las máquinas, no los libros, sólo otro ser puede perdonar de corazón. Sólo otro ser humano puede acompañar, estar con nosotros, apoyar. Los animales, la naturaleza, pueden acercarse a lo que otro ser humano hace pero nunca será lo mismo. Sólo otro ser humano puede reconocer la calidad de mi trabajo. Sólo encontramo satisfacción en el agradecimiento, en el aplauso, en el reconocimiento de otra persona, no en lo que una computadora nos pueda decir. Sólo ante la mirada de otro ser humano podemos sentir vergüenza, no ante la mirada de una montaña o de un animal. Sólo otro ser humano nos puede hacer sentir cuanto valemos. Sólo otro ser humano me puede hacer sentir aceptado, querido.

Podemos decir que sólo otras personas tienen las llaves de mi alma. Las llaves para levantarla o hundirla. Obviamente que algunas personas tienen llaves privilegiadas, pues, claro, nos importa más la opinión de algunas personas que de otras. Pero en general, hay zonas de mi ser que sólo se acceden desde afuera, desde la mirada del otro.

Esto nos da una inmensa responsabilidad y privilegio. Somos los únicos que podemos darle a las personas aquello que ni todo el dinero del mundo puede comprar: cariño, compañía, hondo placer, paz, aceptación, amor, revelación del propio ser.

A veces cuando buscamos destacar el poder del ser humano miramos muy lejos en poderes muy rebuscados, cuando hay un poder inmediato, claro, manifiesto: el ser un otro para ti, un otro que te entienda, que te haga bien, que te quiera y acepte, que te ayuda a descubrir aquello que ni siquiera para ti es claro, un otro que te dé compañía, que arranque tus fantasmas, que descubra tu hermosura.

Las llaves del alma… leer tu hermoso texto me hizo recordar un sueño que tuve una vez cuando vivía en otro país. En el sueño visitaba un palacio con bellos salones de siglos pasados. Era todo de mármol blanco. Al final del sueño encontraba lo que tanto tiempo andaba buscando: dos llaves que al frotarlas con mis dedos sentía claramente que se estaba abriendo una puerta secreta, y ahí descubría con mucho asombro, qué puerta abrían esas llaves: eran las llaves de mi alma. Fue tan grande el impacto de esta revelacion, que me hizo despertar de golpe de ese profundo sueño. Y ahí, despierta, comprendi que esas llaves me entregaban a mi misma lo que habia perdido: mi alma, y que por lo tanto, mi viaje en esas tierras ya había acabado y que pronto se daría mi retorno a Chile, y así fue.

Por esta experiencia, comparto plenamente tus palabras.

 

Gracias, Sebastian, por abrir con tu llave tu corazón y dejar salir tus palabras, como semillas que buscan florecer en cada corazón que se abre…

En el bolso o mochila siempre traigo llaves, parezco carcelero, llaves de la casa, de la segunda puerta, de mi oficina, de mi escritorio, del coche, de mi caja de secretos, de mi alcoba y más. Todas esas llaves abren "algo" y por si algún día llegase a perder una de ellas no me preocupa pues en casa está el repuesto.

Pero ¿las llaves del alma?

Estuvieron perdidas algún tiempo, no tenia respaldo de las mismas pero ....... las recupere y hoy esas llaves están donde tienen que estar.

Me ha gustado tu escrito y la forma en la que escribes,

Saludos

 

 

 Sebastián, cuánta razón hay en lo que manifiestas y cuanto a veces olvidamos que dependiendo de cómo nos dirijamos a otros seres humanos con nuestras palabras, podemos hacerlos sentir bien, lo que es un privilegio,  o tan mal que algunos terminan con la autoestima por el suelo, más aún si éstas palabras  son expresadas en forma  permanente. A veces no se mide el daño que pueden provocar y tampoco se mide si tenemos siquiera el derecho de pronunciarlas.
 
Las llaves del alma que manejamos en la vida son las nuestras y las ajenas en cierta medida, y es en esa cierta medida es como podemos levantar y hundir a otro ser humano en caso que éste se deje, las emociones son caldo de cultivo en una persona que esté emocionalmente tocada y su respuesta a nuestras palabras va a depender mucho de sus estados.
 
Dices que hay zonas del ser que sólo se accede desde afuera, desde la mirada del otro, por supuesto que así es, y siendo repititiva me acoplo a tus palabras en que somos los únicos, los unos con los otros los que podemos darnos entre sí: cariño, compañía, amor, aceptación, etcétera...pero!!...¿ cuánto en realidad damos?...bueno, cada uno lo sabe y dentro de esa entrega e interés por los demás sabremos la capacidad que tenemos, para, en primer lugar manejar nuestra propia llave del alma y a su vez saber manejar las llaves del alma de otros para hacerlos sentir queridos y aceptados tal y cuáles son, apoyarlos y ayudarlos en su búsqueda de caminos mejores, así cómo otros nos ayudan a nosotros.
 
Como siempre, un artículo que invita a la reflexión y te soy un ser agradecido por ello...
 
Un abrazo.
 
Silvia.
 

Muchacho, hace días que te vengo leyendo y veo en ti esa necesidad de expresarte a través de la espiritualidad, de esa entrega en que todos somos hermanos y podemos tener acceso a "esas llaves" para abrir las almas nuestras y ajenas en el intercambio maravilloso de lo que significa el perdón, la reconciliación, la solidaridad, la revelación del propio ser y todo ese conjunto de elementos que nos hacen descubrir y descubrirnos como entes sociales y compasivos.

Toda llave abre un alma y toda alma merece un reconocimiento y una aceptación.

Un cordial saludo.

Julita.


Al leer Las Llaves del Alma no pude evitar recordar el tema de mi Tesis: "El Nudo del Alma"....

fueron momentos en que no tenía la llave correcta y fue dificil, muy dificil encontrarla...

Lara

Ahora comprendo despues de varios dias de angustia y soledad , que se calleron mis llaves y al caerse  frente a mi hija mayor , se produjo un descontrol.

Las llaves son mas que nada para proteger , cuidar y disfrutar la cordialidad familiar , con ese rocio de amor

Al recoger mis llaves entre mi pecho he podido , abrir nuevamente mi corazon para reconciliacion , lo que me ha llevado a la paz , alegría . confianza y el reencanto familiar .

Creo que con este desarrollo espiritual que tanto anhelaba y Dios lo puso en mi camino , las llaves las tendre firme , segura , para que no vuelvan a caer.

Necesitaba conversar con alguien , pero tu escrito ha logrado mi paz .

Gracias

Que interesante lo que escribiste, en lo personal  "llaves" para mi significa un instrumento que sirve para resguardar algo preciado, y cuando hablas de las llaves del alma es interesante porque no a cualquier persona se le pueden confiar las llaves, y menos las del alma porque como dices, o te destruyen o te levantan, por eso en muchas ocaciones las llaves de mi alma las tengo bien guardadas para que nadie pueda entrar. Sin embargo, reconozco que, en cada uno de nosotros esta el poder para ayudar, apoyar, animar, amar a las demás personas y más, a las que lo necesitan y han depositado la llave de su alma en una. Tienes razón, es un privilegio. Quedaré pensando en la noche en cuanto a las llaves del alma.... hay mucho por entender y asimilar. Gracias Sebastián.

Patricia de Iñiguez

De nada Sebastián, gracias a tí por permitir que pueda transmitir mis pensamientos. Patricia

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